A ver. Temazo donde los haya.
Reformas sin obras Granada
Las reseñas. ¿Le hacemos caso?
Pues yo depende. Ha habido veces que tenían razón y otras que mi experiencia ha sido mala.
Os pongo en situación.
Hace unos meses una clienta no podía estar todo el fin de semana con un váter quitado porque decía que salía mal olor. (Vivía sola y tenia otro baño. Ella sabía que debíamos quitar váter para poner bien el suelo).
Fue tal la presión. Pero tal. Que no se me ocurrió otra cosa que un viernes llamar a un fontanero que aparecía en Google. (El mío no podía. Ese día, además era festivo). Bueno. Pues por poco tengo que vender mi casa para pagarle de la que lió.
Un desastre. Un auténtico desastre. Tenía muchas reseñas, un web currada. Pero ni pu… idea de fontanería.
(Lección aprendida: Prefiero una clienta cabreada dos días porque tenga peste (que tampoco era algo insoportable) a cabreada de por vida por el fontanero que he llevado que no conocía de nada.(Ojo! y que ella sabía que nunca había trabajado con él. Fue por cubrir esa «urgencia»)
Nunca más. En serio. Nunca más me fio de alguien que aparece en Google así como así.
Reformas sin obras Granada
Hace un par de años me pasó lo mismo con un pintor. Probé un pintor que tenia buenas reseñas en google y tal y apareció borrachísimo y hasta el cu.. de sustancias en casa de la clienta.
Muy fuerte.
Lo que yo no haya pasado…
Así que si, si un cliente me dice que quiere algo YA, y mis compañeros no puede cubrírselo, lo siento pero no me la vuelvo a jugar.
Pues eso. Que las reseñas tampoco dicen mucho.
Luego está el caso contrario.
Haces una reforma preciosa, sin incidentes, la clienta contenta, el marido contento, el hijo contento, la vecina con envidia, y la suegra también. Todo a pedir de boca.
Pues bien.
Reformas sin obras Granada.
Clienta encantada hasta te regala un detalle, te pone una reseña maravillosa con un parrafazo.
Luego le dices que falta por cobrarle el papel que hemos puesto en otra habitación que no estaba contemplado en un primer presupeusto.
¡¡¡DESTRUCCIÓN TOTAL!!!!
He pasado de la mujer maravilla a la bruja de Blancanieves.
Guillotina.
Paredón.
De repente una nube negra con truenos y relámpagos cubre el cielo. El mal se acerca.
Quita la reseña, te pone de vuelta y media, te manda fotos, se pone con tono desagradable,.. todo mal muy mal. Porque le has dicho de cobrarle un papel que ha surgido después.
Pues así muchas veces.
Recuerdo hace poco una clienta que le habló a todo el mundo super bien de Mimo. A sus compañeras, amigas, familia. Enseñando fotos, cual enamorada de su amado.
Pues bien.
Cuando ya habíamos acabado resultó una situación por la que a mí me costó pasar por el aro. Me costó el aro y me costó el dinero. No tenía razón pero aún así, soy a veces tan lerda que vanzo.
Todo tipo de amenazas previas. Hasta judiciales.
Por una chorrada enorme.
Pues bien de repente me convertí en villana. Me convertí en el anticristo, en el mismo demonio.
Por supuesto la reseña que me había puesto la quitó y me puso de vuelta y media con los que antes presumía.
Me imagino las caras de confusión «Pero no eran maravillosos hace dos días?» «¿Pero no te han hecho toda la reforma y la habían acabado y estabas encantadísima?».
Total.
Lo dicho.
Que cuando a un negocio le ponen una reseña mala cuidado! Lo mismo es un cliente caprichoso descontento porque le han dicho NO a algo o porque el dueño del negocio ya estaba hasta las pelotinchis del cliente y básicamente ha explotado. Porque los empresarios somos humanos y se nos chinchas las pe…, las narices también como a cualquiera.
Así que si tienes un negocio o tienes pensado tenerlo recuerda esto: MÁNDALOS A LA COMPETENCIA. Clientes complicados, irrespetuosos, caprichosos y tercos siempre a la competencia. Te aseguro que ellos te mandan a los suyos. ajajaja.
¡¡Un abrazo!! Y feliz entrada de colegio a quien tenga churumbeles.
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