Las famosas «prisas»

He perdido la cuenta de la cantidad de clientes que tenían muchísima, muchísima prisa en empezar una reforma y luego te das cuenta que no es tanta la necesidad. Y la verdad es que cuando ahora me dicen «ay! pero es que tenemos muchísima prisa!» Ni me inmuto. Ni me estreso. Vamos, es que creo […]